
El conjunto de obras que se exhibirá en esta muestra –alrededor de 50, fundamentalmente óleos, más algunas carbonillas, témperas y temples– resume a grandes rasgos todas las temáticas transitadas por el artista: paisajes portuarios, puentes, temas religiosos, naturalezas muertas, las series satíricas, las series eróticas y el cuerpo femenino, que evidencian acentos expresionistas, fauvistas y de crítica social, así como una extrema sensualidad de color y materia.
Sobre Leopoldo Presas
Nació el 21 de febrero de 1915 en Buenos Aires. Inició sus estudios artísticos en 1932, en la Academia Nacional de Bellas Artes, que abandonó y continuó posteriormente en el Instituto Argentino de Artes Gráficas, donde se conectó con Lino Enea Spilimbergo. Fue integrante del Grupo Orión. En 1950 recorrió Francia, España, Inglaterra y Bélgica. En 1956 visitó los Estados Unidos, y en 1967 retornó a Europa para exponer en la muestra de Arte Sacro. EN 1979 se radicó en París, y actualmente reside en Argentina.
Obtuvo el Premio Pintura Salón “Manuel Belgrano”, Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (1959) y el Premio Palanza, Academia Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires (1973). En 1976 fue designado Miembro de la Academia Nacional de Bellas Artes.
En la obra de Leopoldo Presas la figura humana representa mucho más que una temática elegida por el pintor: a través de ella se han hecho presentes las diferentes propuestas estéticas que abordó a lo largo de su producción. Su trayectoria puede dividirse en diferentes etapas, signadas por los motivos elegidos y por la resolución compositiva de sus telas. Luego de su participación en el Grupo Orión, de tendencia surrealista, Presas inició un derrotero caracterizado por la figura, el paisaje y la naturaleza muerta.
Sus primeros desnudos datan de la década del cuarenta. En ellos prevalece un trabajo matérico que se destaca por su liviandad; la forma está determinada más por la textura y los diferentes tonos que por el trabajo de la línea. En los años cincuenta, sus telas presentan empastes densos, en tanto que, junto a la figura, hace su aparición el paisaje. Luego de su primer viaje a Europa, la línea delimita los objetos, al tiempo que la representación tiende a la planimetría.
En los sesenta, sus pinturas revelaron una fuerte presencia fauvista y expresionista, junto a una gran riqueza en el uso de la materia. De este período es la serie de “Los cerdos”. Las grandes dimensiones de estas telas dan lugar a una figura de tipo monumental de colores saturados y de gran empaste.
Con la serie religiosa, su paleta se torna prácticamente monocroma, de valores bajos que intensifican el tono dramático de la composición. Líneas ausentes y formas abiertas unidas a incisiones y grafías en la superficie pictórica irrumpen en sus pinturas. Le siguen la serie erótica y la de los puertos. En esta última, el artista fuerza los límites de la figuración, llegando a una posición casi abstracta. La utilización de gran cantidad de materia (colocada con espátula) ayuda para lograr esta nueva posición.
Presas es esencialmente un pintor. Su aflicción nunca ha sido literaria, y tampoco lo han desvelado las connotaciones que pudieran surgir de sus obras. De allí la primacía en el orden pictórico que ellas representan.
Lic. Silvia Marrube
Inauguración: 22 de noviembre,
a las 12 hs.
Hasta el 8 de marzo de 2009
Sala Permanente y Hall