
Silvia Turbiner y Rodolfo Altamiranda se unen para presentar un actitud vital frente a la materia. Ambos comparte la pasión por el papel, por la investigación continua de las posibilidades del material, por el riesgo frente a la obra”, señala Florencia Salas, y agrega: “Distantes, distantes en imagen, se complementan perfectamente para mostrar a través de sus obras una postura casi más ética que estética (…) y son absolutamente fieles a sí mismos, dejando que las fibras y el papel sean los que van marcando los caminos”.
Se exhibirán alrededor de 10 obras de cada artista y una obra realizada en conjunto. Según Silvia Turbiner, “no juntamos 10 obras, sino que son 10 obras que nos afianzan”. Si bien utilizan el mismo material y un tratamiento similar, los lenguajes de estos dos artistas son diferentes; no se confunden, se hermanan, y la convivencia los enriquece. El resultado es múltiples encuentros e intercambios de vivencias y sentires mediante los cuales, lentamente y sin tropiezos, fueron descubriéndose el uno al otro.
Silvia Turbiner es arquitecta y estudió técnicas textiles con Luis Negrotti. Su obra habla de la identidad y la cualidad de la existencia, de la memoria, un interior de tramas, signos y lenguajes indescifrables, y tiene como principal actor al papel hecho a mano de fibras.
Rodolfo Altamiranda estudió dibujo y pintura con Marie Antoinette Gueret e inició su actividad textil en el taller de Luis Negrotti. Su obra se sustenta en presencias, en las trampas de los sentidos, en lo global y lo individual, lo presente y lo pasado, en lo que aparece ante los ojos cuando la necesaria intimidad está creada.
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Inauguración:
sábado 27 de noviembre, a las 12 hs.
Cierre:
domingo 2 de enero de 2011